Espacios exteriores que enamoran o cómo decorarlos con un aire elegante y moderno
Luces de ambiente, lámparas de iluminación directa, tumbonas ergonómicas, sillones mediterráneos, guirnaldas de brillo tenue... Cada ocasión merece ser celebrada con el mejor de los diseños, y Newgarden trae la guía definitiva para vestir tu terraza con estilo sin pasar por grandes reformas.
ELLE DECOR x NEWGARDEN
A la hora de ambientar una casa, lo primero en lo que se suele pensar es en el interiorismo: sofás, lámparas, cortinas, mesas de café, tapicería, muebles varios, algún que otro cuadro o elemento artístico son los ítems a los que más relevancia se les otorga. Pero ¿dónde queda el diseño de exteriores? No podemos olvidarnos de su importancia.
Desde hace un tiempo atrás, los jardines y las terrazas se han convertido en áreas a las cuales prestar la misma atención que a un salón o a un dormitorio. Ya no quedan en segundo plano, sino que son una extensión más de la casa, aunque estén al aire libre. Y, sí, leer un libro sobre un mullido sillón frente al calor de una hoguera en pleno invierno suena muy bien, pero ahora, con la llegada del buen tiempo, no hay nada más apetecible que descansar sobre una cómoda tumbona al pie de la piscina sintiendo la brisa estival o charlar con nuestros más allegados en un porche envuelto en una tenue, pero cálida, iluminación. Y esto Newgarden, fabricante made in Spain, lo sabe como el que más. Porque no se trata únicamente de decorar, sino de crear un ambiente personal, donde estética y confort maridan en plena armonía.
CUANDO LA LUZ LO TRANSFORMA TODO
La iluminación exterior juega un papel muy importante a la hora de crear una atmósfera mágica. Ya no se trata solamente de alumbrar la estancia por un fin práctico, sino de crear un ambiente acogedor que invite a querer quedarse, tanto de noche como al atardecer cuando el jardín queda bañado por los últimos rayos de sol. La amplia gama de iluminación de Newgarden es ideal para pintar con la luz y dotar de personalidad a estas zonas al aire libre.
Lámparas de pie como Lola 165 Nature o Lola 165 POP iluminan el entorno de una manera funcional sin sacrificar la estética. Otros diseños de mesa como Lola 40 Nature acompañan conversaciones durante esas cenas en las relajadas noches de verano. Y, para crear un universo digno de un cuento de hadas, las esferas iluminadas Buly son la fórmula perfecta, pues sus diferentes tamaños a elegir con opción flotante permiten colocarlas en el césped, al lado de las tumbonas o incluso en la piscina, bailando sobre el agua mientras aportan ese aire tan etéreo.
Todos estos elementos lumínicos fabricados en España ofrecen una gran libertad de decoración al ser recargables o solares, abriendo un abanico creativo sin límites y sin cables de por medio, donde cada punto de luz es una pincelada emotiva más que una necesidad meramente funcional.
MOBILIARIO AL MÁS PURO ESTILO MEDITERRÁNEO
Si hay algo característico de la cultura de la Europa del sur, eso es lajoie de vivredurante la época estival. Todo va más pausado, todo se disfruta más, y hasta los descansos bajo el sol, acompañados de una suave brisa veraniega, se disfrutan de una manera inigualable. Pero no se necesita playa para vivir este confort, sino que el decorado adecuado puede hacer de cualquier jardín un ambiente natural en el cual querer sumergirse.
Tumbonas y sofás como los modelos Rasa y Cozumel hacen del reposo toda una experiencia idílica y ligera, como si de una nube en mitad del jardín se tratase. Sus diseños minimalistas y elegantes se integran a la perfección con conjuntos de mesa y asientos como Capri 75 y Mallorca, que invitan a alargar las sobremesas y a compartir conversaciones con un Aperol Spritz en mano.
Es aquí donde la estética mediterránea y la funcionalidad aúnan fuerzas, pues sus materiales duraderos y sus formas orgánicas dialogan con la naturaleza al estar elaborados para resistir todo tipo de orajes.
Y, para poner la guinda del pastel a un espacio todavía más armonioso, no pueden faltar elementos como botelleros de diseño o mesas auxiliares con detalles de luz que hacen del jardín una estancia práctica a la par que agradable.
NATURALEZA QUE RESPIRA ELEGANCIA
Un jardín no es jardín sin vegetación. Y es que se suele pensar que con un césped bien cuidado ya es suficiente, pero las plantas también han de tener su vestuario si queremos dar vida a dicho terreno. Los maceteros no sólo son el hábitat de dichos vegetales, sino una manera de adornar el entorno con formas escultóricas como las de la colección de Newgarden.
DONDE LA BELLEZA SE ENCUENTRA CON LO FUNCIONAL
Se suele creer que para disfrutar de la estética se debe renunciar a la practicidad, pero no siempre es así. En este caso, un jardín digno de admirar también ha de cubrir las necesidades funcionales para poder disfrutar del mismo al completo y sin restricciones. Porque, seamos honestas, de nada sirve una terraza bonita si no se puede utilizar cómodamente.
Este equilibrio lo traslada Newgarden a sus diseños, teniendo en cuenta la calidad de los materiales y que resistan a todo tipo de condiciones climáticas, desde los rayos del sol más abrasador en pleno verano hasta la humedad causada por la lluvia y las tormentas. Todo ello manteniendo firme su compromiso con unos acabados cuidados.
Uno de sus ítems que marida perfectamente funcionalidad y belleza es Rachel 145, perteneciente a la colección de lámparas solares, donde también encontramos su versión más pequeña: Rachel 45. Este modelo no solo destaca por su eficiencia energética y sostenibilidad, sino, además, por su capacidad de adornar cualquier estancia al aire libre, proyectando un atractivo cautivante con sus líneas depuradas y su suave luz.
REFUGIOS QUE SE ADAPTAN A CADA MOMENTO
A lo largo de la jornada, los rayos del sol van bañando distintas zonas del jardín, desde una luz directa a mediodía hasta una más cálida al atardecer que conduce a una oscuridad crepuscular. Según pasan las horas, así como según van avanzando las estaciones, existen diferentes atmósferas en un mismo espacio. Y, al igual que cambia con el tiempo, cambia a su vez con quienes lo habitan.
Esa cena con amigos que se alarga bajo una luz tenue, un brindis entre pareja en unas cómodas tumbonas cuando el día ya se ha apagado, ese ratito de lectura justo antes de dormir, sintiendo el silencio nocturno y la brisa estival... Para cada ocasión existe un diseño propio que se adapta a ese instante. Y lo bonito es que no hace falta meterse en grandes reformas. Las guirnaldas de luces, las lámparas portátiles, los caballetes de lectura con luz focal o las jardineras con iluminación integrada son opciones llenas de personalidad que permiten revestir el entorno con facilidad y a gusto del consumidor. Porque cada momento merece su propia estética.
